20.3.14

Dilemas I

Miro tu boca
(Tus ojos me intimidan)

Si me miras el alma
La siento desaparecer.

No me mires
(No quiero desaparecer)

O sí.
Y desaparecé conmigo.

Si me dejas de mirar
No sé existir.

Mirame. 
(No quiero aprender)

Y si me miras, al final cierro los ojos.
(Eterno dilema)

17.3.14

Silbidos

Escuchá.
¿Qué? ¿Venís?

Claro, para mí también.
Tus mensajes encriptados y tus canciones
Son ruido blanco.

Estas charlas tan ausentes
Esas palabras mudas.
Son significados falsos.

Tomar la ruta incorrecta
Y que se convierta en un atajo.

Elegí.
¿Te quedas? ¿O das la vuelta?

Quizás haya que morir
Para volver a nacer.

27.2.14

Desafiando al rito

Un talismán.
Y vos sabes que no es casualidad.
O no.

¿O no?

Un ritual.
Entendes, es esta tempestad.
Adentro mío.

¿O nuestro?

Un chiste.
Eso parece, estar así.
¿Con vos?


Me dejaste
Sin voz.

19.1.14

Milano 2014- El principio del principio

Hace como un mes que tengo pesadillas en las que llego a Ezeiza y me olvidé la computadora/ el teléfono/ la plata/ el tapado/ una valija/ la visa/ mis medias preferidas/ mis libros para leer. Estoy en Ezeiza sentada en el nuevo American Express Lounge y solo me olvidé de respirar despacio. ¿Bastante bien, o no?
Cuando no tenía esas pesadillas, estaba acostada en mi cama mirando el techo. El cerebro no se me apaga. Son mil preguntas y no tengo ni una respuesta, porque me estoy yendo- en todo sentido- a un mundo nuevo.
Estos últimos meses fueron caóticos y recé MUCHO para que llegara este momento. Tuve que ir al consulado 5 (cinco) veces, porque el hombre que me atendía tenía malhumor crónico y no solo me decía que me seguían faltando papeles, sino que además me trataba mal. Me hizo llorar (no exagero). Me amenazó con no darme la visa. Pero ya está, ya pasó, ya tengo la visa y salí más fea que nunca. Qué me importa.
No entiendo porque tengo tantos nervios si esto es algo lindo. No sé por qué hasta decidir qué libro llevar fue un tormento. Estoy tranquila, pero se me va a salir el corazón por la boca. ¿Es posible MORIR de los nervios? ¿Soy la única boluda a la que le pasa?
Estoy con un tapado abrigadísimo y hago escala en Miami. La gente me ve y me mira raro. Me dan ganas de ir a cada uno explicándole “pasa que después me voy a Europa. Seis meses. De intercambio. A Milán. Antes paso por España unos días a recorrer”. A nadie le importa. Los aeropuertos son millones de historias y de personas que convergen y por unas horas comparten el camino.
No lloré cuando me despedí de los que me acompañaron. Lloré cuando estaba haciendo la fila de migraciones porque me di cuenta. Ahora soy solo yo. Mis decisiones, mi vida, 100%.

 No me puedo sacar los nervios. Y ya dejé de intentarlo, porque en el fondo son nervios lindos. De esos de cuando vas a rendir un final oral para el que estudiaste mucho y los nervios te agarran porque querés que te vaya excelente. Y que al final salís triunfante con un 8, 9 o un 10 y decís “no sé para qué me puse nerviosa en primer lugar, si sabía que la iba a romper”. Esto es lo mismo. No sé para qué me pongo nerviosa, si sé que este va a ser el viaje de mi vida.

27.11.13

Ganaste.

Hay viejos lugares familiares
Que ahora parecen nuevos, desconocidos.
Hay ilusiones.
Que desaparecen.

Ahora miramos
Y el ojo de la tormenta
Nos mira.

En puntas de pie
Sostengo tierra en mis manos.
Pero se me escapa por entre los dedos.

Me ahogo.
Es lento, pero irreversible.
Te digo que me ahogo.

Cada pequeña batalla es progreso.
Arrasa con todo lo demás.

Cada pequeña batalla
Tiene que significar progreso.

¿O no?
Sino no queda nada.

Pero es cierto.
Que nunca te importó
Dejarme sin nada.

Ya no vamos a estar a mano.
Lo que pasa es que me ahogué.

La tormenta no termina.
Pero felicitaciones, la guerra la ganaste vos.

¿Eso necesitabas?
Digo, para sentirte bien con vos mismo.

6.10.13

Por ti

María sacó a pasear a su perro pero su perro se escapó.
Tiró fuerte de la correa y ella no pudo sostenerlo.
El perro corrió y se alejó sin mirar atrás.

María se sentó en un banco de la plaza.
Contó a los niños que pasaban, a las familias felices.
Vio a todos los corazones que latían por todo lo que el suyo no lo hacía.
Suspiró.


Cuando su perro volvió, María estaba quieta en su lugar.
Su perro se acercó a olfatearla, y lloró cuando se dio cuenta que ya era tarde.


María murió esperándolo. 

Duele

Vení al fin del mundo conmigo
Jugate por una vez.

Esa mentira que te creíste de que el amor no existe, no existe
Esto es real, ¿no lo entendes?

Dejala en paz 
No sirve ser así.

Duele verte así.
Duele vernos así.


Duele verte.

1.10.13

(decálogo de) Conducta en los boliches- parte III

Para ir a bailar a un boliche- al menos en la ciudad de Buenos Aires- uno debe tener en cuenta varios aspectos:
1.       La entrada será siempre caótica. Aunque hay una fila para hombres y otra para mujeres, siempre se formará un híbrido de ambos géneros en la que se meten los chantas, con plata en mano, o con contactos del lado de adentro, para pasar de una.
2.       Cuando la marea humana se vuelva insoportablemente agresiva, lo mejor es correrse a un costado. Luchar contra la masa para adelantarse en la fila solo logrará un pie lastimado o incluso el aterrizaje de una piña en la cara.
3.       Calcular siempre las ganas de ir al baño. Aguantarse lo más que se pueda pero tener en cuenta que en lo que se tarda en la fila (en el baño de mujeres al menos) el pis también se acumula; así que tener una resistencia de al menos 10 minutos extra.
4.       Armarse de paciencia para los empujones y pisotadas y aceptar que es parte del ciclo de la vida que la gente no pida permiso, que te empujen hacia adelante y no hacia un costado y que cuando vos empujes para pasar, la gente te va a putear.
5.       Siempre se puede ser la excepción y pedir permiso, pero no es recomendable por el volumen de la música y uno tendría que andar gritándole a todos al oído para que se corran. A veces lo más práctico es lo mejor. Y a veces, lo más práctico es lo más irrespetuoso.
6.       Hace mucho calor siempre. El guardarropa es caro y la espera es trágica. La ropa colgando de la cintura no es canchera. La ropa colgando de la cartera es molesta y si se cae la perdiste en las tinieblas para siempre, pero parece ser la mejor solución.
7.       Va a haber ciertas personas que te van a hacer sentir que sos feo/a. No te desanimes: también va a haber mamarrachos que te van a hacer sentir re lindo/a (si no encontrás a nadie peor que vos, volvete a tu casa)
8.       A los hombres no les gusta charlar en los boliches y a las mujeres no les gusta que las saquen a bailar. Ambos géneros: entiéndanlo y convivamos en paz. O hagamos acuerdos tipo una canción charlamos otra canción bailamos, y todos felices.
9.       Hay muchas canciones que son lamentables por su lírica, así que a tener especial cuidado con eso. Lo mejor en estos casos es guiarse por la melodía y hacer como que no entendemos que en realidad la letra habla de sexo, mujeres fáciles, hombres calientes, etc.

10.   Advertencia: si uno se encuentra en estado de ebriedad, no prestar atención a ninguna de las anteriores. Probablemente la noche sea excelente.