Mostrando entradas con la etiqueta soda stereo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soda stereo. Mostrar todas las entradas

9.2.13

El fin de amar, sentirse más vivo


Parece tan simple como que te ví y me gustaste. O mejor dicho, te oí y me gustaste. Pero con vos no es tan fácil. Sos diferente a todos y no logro entender qué es lo que te hace así. Supongo que eso será el amor.
En verdad te conocí mucho antes de conocerte en serio, y a veces me pregunto cómo es que eso es posible, pero lo es. Me llegaba una melodía con tu voz y en verdad no le prestaba mucha atención.
Pero tu encanto pasa por ahí: ¡Si me habré enojado! Tratando de leerte entre líneas y  sin entender nada.
Ahora sos tan fundamental que te escucho y me siento plena.
Te amo y gracias a eso me siento más viva. Te amo porque me haces sentir más viva.
Sos tan perfecto que creo que nunca voy a saber qué es lo que más me gusta de vos.
Tu sensualidad casi ingenua me hipnotiza y lo mejor de todo es eso: que ni siquiera te das cuenta.
Te escucho y la piel se me eriza inevitablemente.
Gracias a tus canciones tristes siempre logro sentirme mejor.
Y si callé hasta ahora, es porque entendí todo: tu música es para volar.

El 15 de mayo del 2010 me llegó una noticia que me desgarró el corazón. Y mientras tanto vos te convertías en un hombre alado, lejos de una Tierra que ya comenzaba a extrañarte.

Jamás se va a borrar tu cicatriz en mí; que duele del placer que me da.
No sé si algún día estaré lista para despedirme de vos.
Si poder decir adiós es crecer, entonces es bien simple: no quiero ni voy a crecer.
Nunca.