Mostrando entradas con la etiqueta gato negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gato negro. Mostrar todas las entradas

13.3.13

Sobre mi gato

Mi gata está loca.
O poseída.
Sino no hay otra explicación posible de porqué de repente se escapa de mis brazos y corre por toda la casa.
Mi gata es una histérica.
Me acerco para acariciarla y se escapa.
Me quiero poner a leer un libro en la cama y se me acuesta encima para que no pueda leer.
Gatos. Quién los entiende.
No nos mintamos. Nadie que tenga gatos termina de entenderlos.
Creo que ni siquiera Hemingway lo hizo.
Y eso que tenía como 40.
No sé porqué me gustan pero tampoco entiendo porque hay gente que los odia.
Mi gata, Greta, está poseída pero no me importa porque es como un peluche al que le puedo hablar y no quedar como una desequilibrada.
Es toda negra y la gente siempre reacciona mal porque “ay, son mala suerte”.
Pero qué me importa la suerte. Nunca la tuve y no la necesito.
Mi gata está loca porque me ataca los pies mientras duermo.
Maúlla sin motivo aparente. Y no está en celo.
Cuando escucho música fuerte y bailo ella me mira como si la que estuviera loca soy yo.
Aunque capaz un poquito de razón tiene.
Mi gata es sabia. Muy sabia.